Nacido en Arucas en 1937, José Sánchez Rodríguez
presume de haber trabajado, junto al resto de su familia, por y para
Canarias. Su padre, José Sánchez Peñate, al que debe el nombre una de
las empresas más sólidamente asentadas en Canarias, comenzó su labor
como industrial después de haber sido durante años empleado de Nestlé en
Gran Canaria.
Un día se decidió a dar el salto de la distribución
de productos agroalimentarios a la fabricación de leche en polvo. Desde
entonces, JSP no ha dejado de crecer y de invertir en nuevas
posibilidades de negocio. Conocida por el gran público por los productos
lácteos y cafeteros que fabrica en las dos Islas capitalinas,
recientemente ha ampliado sus miras hacia el sector turístico, en el que
ya es propietaria de varios hoteles y aparthoteles junto a otros
industriales canarios.
«Nuestra historia comienza con las representaciones,
mano con mano con Jacinto Lorenzo en Tenerife. Si él conseguía una
representación aquí, se la daba a mi padre allá. Y al revés. Luego, como
Jacinto Lorenzo se dedicaba más a la construcción y a la industria de
puertas metálicas y el sector alimentario no lo tenía en primera línea,
decidimos trasladarnos también a Tenerife», recuerda con cierto aire de
nostalgia del tiempo en el que la leche el polvo era casi un milagro.
«La leche venía a granel y aquí la envasábamos. De
ahí partió todo nuestro desarrollo industrial», explica.
Después vino la licuación de leche, el tostadero de
café, la leche infantil, la panadería industrial, las plantas de Celgán,
los productos para máquinas expendedoras de café y, últimamente, una
línea de distribución en Senegal.
Está convencido de que la riqueza sólo se genera si
se saben distribuir las inversiones. De ahí que no le asuste seguir
expandiéndose. «Siempre que sea cerca. No me gusta estar demasiado lejos
de Canarias», aclara.